C.A.B.A, jueves, 19 de octubre de 2017 00:34:08

Detrás del médano y otros cuentos

En Detrás del médano nos encontramos con historias cotidianas, recuerdos de infancia...

Género : Narrativa
Lanzamiento : 03 / 2013
Autor : Isabel Cárdenas
ISBN :

Cuentos – 192 págs.

Italo Calvino, en sus Seis propuestas para el próximo milenio, dice acerca de la Levedad: “Si quisiera escoger un símbolo propicio para asomarnos al nuevo milenio, optaría por éste: el ágil, repentino salto del poeta filósofo que se alza sobre la pesadez del mundo, demostrando que su gravedad contiene el secreto de la levedad, mientras que lo que muchos consideran la vitalidad de los tiempos, ruidosa, agresiva, piafante y atronadora, pertenece al reino de la muerte, como un cementerio de automóviles herrumbrosos”. Es justamente el secreto de la levedad lo que Betty Cárdenas nos transmite en Detrás del médano, obra que cumple con lo que Calvino llama la función existencial de la literatura: “la búsqueda de la levedad como reacción al peso del vivir”.

La frescura y la simpleza de la narración aplicados a una diversidad temática                                                                                                                                                                                              muy abarcadora es lo que nos hace sentir el carácter “leve” de estos cuentos. Leer es como viajar sin moverse, se dice. Nos allegamos a otros mundos, a veces más cercanos al nuestro, más cotidianos, otras veces pura fantasía. Y cuando esto se logra de manera fluida, simple y atractiva, ese paseo se vuelve concreto, pero nunca pesado. Leve.

En Detrás del médano nos encontramos con historias cotidianas, recuerdos de infancia, cuentos maravillosos, historias de vida y anécdotas de familia. “Avenida Libertador”, “Tribunales”, “La postal” o “Cataratas” narran el paso de los años con mucho humor. Las situaciones cotidianas vistas desde cierta distancia se transforman en frescos cuentos que nos remiten al día a día de nuestra ciudad.

Por otro lado, Betty nos ofrece un mundo de nostalgias y recuerdos de infancia en “Detrás del médano”, bellísimo cuento que da nombre al libro; “Chekhov” y “San Antonio de Padua”. Podemos así ingresar en universos remotos desde una perspectiva narrativa llena de dulzura y añoranzas. “Detrás del médano” es, a mi entender, el ejemplo más claro de aquella levedad de la que hablaba Calvino, aquella sutileza: “Fue en la playa, por allí, detrás de ese médano y tenías un traje de baño azul, azul y turquesa; habías cumplido los trece, me dijiste; y yo, un poco más. Ese día lleno de sol, de arena y espuma, nos vimos a lo lejos recogiendo caracoles y piedritas del mar.”

Estos son sólo algunos de los temas y tonos que visitamos en este nuevo volumen donde la diversidad es guiada por un hilo conductor: el estilo simple, fluido, fresco de Betty Cárdenas. No sólo se trata de su estilo como escritora sino de su estilo personal, de su cadencia diaria. Podría decirse que cuando leemos “El escritorio” o “Cuando me desperté” vemos a Betty protagonizando cada episodio. A veces llego a pensar que ese pañuelo se encuentra acurrucado en un cajón de su escritorio de oficina y muchas de esas veces, lo creo.

En uno de los viajes que disfruté mientras leía, encontré un párrafo que podría definir en sí mismo punto común de todos los cuentos y la actitud siempre positiva y motivadora de su autora: “Ella escucha, emocionada, y me mira con tristeza. Camina hacia la izquierda del escenario, baja los escalones y se sienta en la platea a mi lado. Agradece mi apoyo, mi comprensión y me susurra al oído que todo es tan duro, tan injusto. Es verdad, pero insisto en que debe defender sus creencias, sus anhelos. Y ella asiente con su cabeza enrulada”. (De “Chekhov”)

María Belén Landini